En un tiempo de druidas, magia y en un Reino conocido por lo increíble que en el sucedía, existía la certeza de hallarse un pozo que permitía a sus gentes ser eternamente jóvenes.

El-pozo-de-la-eterna-juventud

Eran muchos quienes lo buscaban, pero pocos quienes sabían de su verdadera historia y mucho menos del precio.

Denominado como el pozo de la eterna juventud, su agua, permitía que cualesquiera que fuese la edad de las gentes que la probaban rejuveneciesen los años que quisieran con tan solo pedirlo. No obstante, el precio a pagar era para muchos, demasiado alto y no se atrevían a afrontarlo.

Luisa era una mujer de avanzada edad que había vivido en diferentes países y quería, por medio del pozo de la juventud, volver a sus 20 años. Sin embargo, lo que Luisa no sabía es que la soledad era el precio a pagar.

Durante años, había disfrutado de la compañía de un hombre maravilloso hasta que falleció y ahora, quería volver a su juventud para conquistar de nuevo el amor. Accedió al pozo y pidió volver a sus 20 años de edad pero, para su desgracia, aunque regresó a esta edad no estaría acompañada por nadie durante en resto de su vida.

Moraleja:

No intentes cambiar el ritmo natural de las cosas, podrías encontrarte en la misma situación que Luisa que volvió a ser joven para vivir en la máxima soledad.