Hoy vamos hablar de una fábula, que podemos aplicarla en muchas situaciones de nuestra vida rutinaria y si se quiere para solidificar nuestro futuro y estamos hablando de la historia de El cuervo y la culebra.

Un relato que nos invita a analizar mejor las situaciones de la vida, y que cada paso es una oportunidad que debemos valorar y considerar, porque la vida es un juego y tenemos que aprender sus reglas para poder ganar.

Fabula de “El cuervo y la culebra”

Por allí iba un cuervo muy hambriento, en un gran valle observo a una culebra que estaba descansando a la luz del sol, al verla indefensa se fue en contra de ella y la tomo con gran velocidad y destreza

Al momento de que la serpiente se diera cuenta de la situación y por ende despertará completamente, se enrollo en el cuerpo del cuervo y lo mordió, y así fue poco a poco que el veneno surgió efecto.

Cuando el cuervo comenzó a sentir las consecuencias de la sustancia que le había inyectado la culebra, tomo aliento y añadió:

-¡Pobre de mí, que dios me compadezca, pude alcanzar una riqueza pero me ha valido mi vida completa!

Moraleja que nos dejó el cuervo y la culebra

Así fue como el cuervo murió. Lo que creyó que sería su alimento, se volvió su depredador. Esto nos deja como enseñanza que podemos desear algo material, pero tenemos que pensarlo bien y establecer si verdaderamente su precio va en concordancia con los posibles beneficios que podemos obtener.

Esta fábula es perfecta para esas personas que están acostumbradas a adquirir cosas materiales y no cuidan los precios de sus adquisiciones, lo que a un futuro puede perjudicarle y no tener ninguna compensación con la alegría que le brindo mientras lo compraba o lo utilizo en sus primeros momentos.