Érase una vez un joven llamado Alberto que nació en una familia muy pobre. Prácticamente desde pequeño quería poder acudir a la Universidad para convertirse en un exitoso economista. Sin embargo, los pocos recursos económicos con los que contaba su familia le impedían conquistar su sueño de poder estudiar.

Alberto-soñaba-con-poder-ir-a-la-Universidad

Alberto vivía en un pequeño pueblo gallego próximo al mar, y su padre era un popular pescador que se ganaba la vida con su barco, saliendo muy temprano todos los días de casa y regresando bastante tarde. El joven Alberto, era hijo único y no había disfrutado de su padre por cuestión de horarios, pero pese a las circunstancias era feliz porque podía ir al colegio todos los días y estudiar, aunque veía realmente complicado su llegada a la Universidad.

Alberto se esforzaba muchísimo más que sus compañeros en las tareas de la escuela para conseguir buenos resultados y poder así, en un futuro, tener ayudas con las que ir a la Universidad y estudiar económicas. Con la llegada de las pruebas de acceso a la Universidad, estuvo estudiando muy duro durante el último curso académico de Instituto y superadas las pruebas, pudo comenzar a estudiar economía.

Moraleja:

Los límites nos los ponemos nosotros mismos. Al igual que sucedió con Alberto, si tienes un sueño deberás esforzarte por conseguirlo.