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Un pais sin colores

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Había una vez un hermoso reino donde sus habitantes eran muy felices ya que en ese sitio todo era estaba de magia, desde los colores, la comida que tomaban a diario hasta las grandes y hermosas casas en las que habitaban. Todo esto era gracias a una sustancia mágica que salía de las ramas de un viejo sauce milenario, al salir del árbol esta sustancia se iba evaporando poco a poco para terminar en forma de nube que  derramara la sustancia por todo el reino. En ese sitio todos eran felices menos del viejo Sauce milenario ya que lo tenían abandonado en su montaña y nadie iba a ella para hablar ni un poquito con el pobre árbol.

 

 

Un día cansado de esta situación el viejo sauce se enfado, pues no era normal que dándole todo a todos no pudiese recibir ni un solo gracias, así fue como desde ese día el sauce decidió que la sustancia mágica que él fabricaba no diese el color a las cosas.

Paso una semana cuando los habitantes del lejano reino comenzaron a perder el color de su ropa, de sus casas e incluso de su piel, entonces comenzaron a preocuparse pues esto jamas había pasado antes en la historia de la población. Fue entonces cuando el sabio del lugar dijo que lo mejor sería mirar los escritos de los antiguos ancianos para buscar el porque de esta curiosa a la vez que preocupante situación. Así fue como miraron los antiguos escritos que tenían en la abandonada biblioteca, y para su sorpresa descubrieron que todo lo que poseían y de lo que nunca se habían preocupado era producido por la sustancia mágica del viejo sauce.

Todos en el pueblo quedaron sorprendidos ya que nadie imaginaba algo así, fue entonces cuando decidieron ir a ver a este maravilloso árbol para ver que ocurría. Al llegar a la montaña los habitantes del reino descubrieron a un viejo sauce triste que tenía el poder de hablar, fue en ese momento cuando los habitantes sintieron sin que el sauce les dijese nada que no se habían portado bien con el pues no habían sido nada agradecidos por todo lo que este les daba sin pedir nada a cambio.

Desde ese día comenzaron a ir de forma casi diaria los habitantes del lugar para llevarle obsequios, la mejor agua de la zona, flores así como estupendos regalos. Fue entonces cuando el viejo sauce y por la alegría que le producía estas visitas que  comenzó de nuevo a producir color a las cosas … pero no solo esto sino que además comenzó a ser cada vez mas joven.

Así fue como los habitantes del lejano reino aprendieron una valiosa lección a la par que tener un nuego gran amigo que velaba por todos ellos durante cada uno de los largos días de todo el año.