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Un carruaje de ensueño

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Había una vez una pareja de enamorados que soñaban con el día de su boda. De hecho, la mujer que se llamaba Ana, estaba tan ilusionada con este importante día de su vida, que había olvidado por completo otro montón de circunstancias ciertamente importantes.

El novio de la chica, Jesús, quería brindarle una experiencia totalmente novedosa. Para ello, decidió que igual era una buena idea alquilar un carruaje, llenarlo de globos, contratar también un par de músicos que armonizasen la agradable velada y hacerlo todo ello, en un paraje ideal, a las afueras de la bonita ciudad de Sevilla, con la giralda y otra gran cantidad de monumentos en su área.

Existía un inconveniente notable al que Jesús, no podía hacer frente por no contar con suficiente dinero, ese sueño de carruaje fabuloso, con el que le pediría a Ana, que se convirtiese en su mujer. Durante algún tiempo, estuvo buscando trabajo e incluso trabajó en más de 2 oficios para reunir suficiente dinero y dar una sorpresa que no olvidaría a su chica a la que tanto amaba. Sin embargo, como consecuencia de trabajar tanto, dejó de verla y la pareja se distanció considerablemente.

Ambos, disfrutaban de una relación ideal, al menos, a los ojos de tanto familiares como amigos de la pareja. Estaban tan enamorados el uno del otro, que apenas se daban cuenta de las pocas cosas que tenían en común, hasta que desgraciadamente, el destino los separó y cada una de las partes, comenzaron una nueva aventura por separado.

Con el paso del tiempo, la relación se fue enfriando y decidieron darse un tiempo. Jesús, quedó completamente apenado tras la ruptura, y pese a haber podido ahorrado suficiente dinero para proporcionar ese regalo increíble a Ana, ya no sería posible, porque la relación de pareja terminó.

Tiempo después de aquella ruptura, Jesús conoció a otra chica de Ángeles y pudo regalar, esta vez sí, un carruaje increíble a su nueva pareja. Ahora son inmensamente felices juntos y tienen dos hijos, Salvador y Lourdes, disfrutando de una relación diez.

Hoy día, el joven Jesús, no solo no guarda ningún tipo de rencor a su ex novia Ana, sino que se encuentran increíblemente agradecido, porque gracias a ella, conoció a la que es su mujer, una persona maravillosa.

Moraleja:

En ocasiones, es necesario que cierres algunas puertas para continuar e incluso abrir otras nuevas. Por ello, no debes tener miedo si las cosas terminan, los mejores finales nacen de las lágrimas más dolorosas.