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Soñaron con una camiseta de marca

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Había una vez dos niñas que habitaban en la ciudad de Buenos Aires, y las dos tenían un mismo sueño que no era otro que comprarse una camiseta de marca para lucir radiantes en la graduación de su colegio. Sin embargo, ninguna de las dos niñas tenían suficientes recursos para hacer frente a los costes de las propias camisetas.

A una de ellas, se le ocurrió la idea de realizar un sorteo de unos dibujos que ellas mismas harían y poder así, vender unos boletos con los que podrían, de venderlos todos ellos, hacerse con una sola camiseta. No obstante, aún existía el problema que únicamente una de las niñas tendría la camiseta y la otra no.

Se fueron dando a conocer en el barrio, ante diferentes asociaciones de vecinos y lograron hacerse con una gran cantidad de seguidores, que las apoyaron en todo momento para conseguir este objetivo que tenían, contar con un aspecto radiante en el día de su graduación. De hecho, ellas mismas sabían que se encontraban realmente cerca del fin que anhelaban.

Como eran buenas amigas y pensaban que no tendrían problemas en compartir la camiseta, emprendieron esta difícil tarea y con mucho ahínco lograron hacerse con una buena cantidad para adquirir la camiseta que querían para el futuro día. Sin embargo, cuando acudieron a la tienda en donde la habían visto, ya no estaba, porque otra niña se había hecho con las dos últimas existencias.

Las niñas entraron en una profunda tristeza, porque pensaron que ya nunca más tendrían su soñada camiseta. Sin embargo, para su sorpresa cuando llegaron a casa había una mujer con su hija, que habiéndose enterado del interés de las pequeñas, decidió comprar las camisetas para regalárselas porque podía permitírselo económicamente.

A partir de aquel momento, comprendieron que aquello que quisieran de corazón, deberían poner todo su esmero por conquistarlo. Además, también entendieron que no haber nacido en una familia rica no suponía ningún tipo de limitante para ellas, y que si realmente querían, solamente tendrían que trazar un plan para lograrlo.

En la actualidad, las niñas conforman parte de una organización internacional para la cooperación, se encuentran en su Junta Directiva y además, visitan con frecuencia su localidad natal en la que organizan todo tipo de actividades a modo de talleres formativos y sobre todo, para la sensibilización de los más desfavorecidos.

Lo mejor de todo ello, es que hoy día siguen siendo amigas, pasan una gran cantidad de tiempo en común y compartiendo incontables confidencias como hacían antaño.