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La hormiga perezosa

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La verdad que esta es una situación injusta para el resto de hormigas, pues cuando llegue el invierno todas comerán de lo que se haya recolectado en el verano y claro, Lucinda no ha recolectado nada. Día tras día todas las hormigas salvo Lucinda salían al campo en busca de alimentos, pero esta era muy perezosa y prefería dormir hasta tarde. Con el paso de los días el resto de las hormigas poco a poco se fueron molestando por esta situación ya que a todas les gusta dormir en la mañana cuando hace frío, pero si lo hacen luego no tendrán que comer.

Es por eso, que entre todas acordaron que no dirían nada a la hormiga Lucinda pero cuando llegase el invierno le darían una gran lección para que así aprendiese la lección. Los días fueron pasando y con cada puesta de sol el invierno se iba acercando poco a poco…

El otoño paso rápìdamente, y con él los últimos días de recogida de alimento para el invierno … ahora todas las hormigas sin excepción permanecerían en el hormiguero calentitas mientras el crudo invierno transcurría lentamente.

Uno de esos días en los que la hormiga Lucinda iba a coger alimento a la despensa del hormiguero el resto de compañeras la pararon por el camino y se prepararon a darle la valiosa lección. Entonces comenzaron a hablar…

 

Grupo: Hola Lucinda… ¿Donde vas a esta hora del día por este camino?

Lucinda: Buenas compañeras, voy a la despensa a comer pues ya tengo mucha hambre …

Grupo: Ahhh … Y dinos Lucinda, ¿Cuanta de esa comida fue recogida por tí?

Lucinda: La verdad que yo no recogí ninguna … Fue en ese momento cuando Lucinda se dio cuenta que estaba comiendo de la comida que sus compañeras habían recogido con tanto sacrificio.

Grupo: La verdad que puedes coger la comida que necesites, para eso somos todas compañeras pero recuerda para el siguiente año que deberás de ayudar como todas, pues cuando el invierno llega todas comemos por igual.

 

Así fue como Lucinda aprendió una gran lección y como para los años venideros fue una gran trabajadora, tanto que inclusos sus hormigas compañeras se sorprendían por lo duro que trabajaba.