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La estimulación temprana

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Según la definición de Orlando Terré, presidente de la Asociación Mundial de Educación Especial, la estimulación temprana es “un conjunto de medios, técnicas y actividades con base científica y aplicados de forma sistémica y secuencial que se emplea en niños desde su nacimiento hasta los seis años, con el objetivo de desarrollar al máximo sus capacidades cognitivas, físicas y psíquicas, que permite también evitar estados no deseados en el desarrollo y ayudar a los padres, con eficacia y autonomía, en el cuidado y desarrollo el infante.”

La importancia de una buena estimulación temprana es crucial para el desarrollo completo del bebé, ya que favorece el desarrollo de las funciones cerebrales en todos los ámbitos (cognitivo, lingüístico, motor y social).

El bebé precisa de estímulos de calidad a diario. Si su estimulación es pobre o irregular, no desarrollará adecuadamente las capacidades citadas.  Una deficiente estimulación durante el primer año de vida puede tener consecuencias negativas en cualquiera de los ámbitos citados.

¿A quién va dirigida?

Va dirigida a niños de 0 a 6 años y a niños que presentan problemas en su desarrollo motor, de origen perinatal, como prematuros, bajo peso o factores de riesgo. La atención no se limita al niño, sino que, dentro de una modelo integral de intervención incluye también a la familia, al centro escolar y al entorno del niño en general.

Esta etapa es la que se corresponde con la denominada Educación Infantil, que es precisamente la etapa de desarrollo sensorial y de los procesos psíquicos, en la que se construyen las capacidades que serán imprescindibles para encarar su vida posterior. Desde los primeros meses de vida, la plasticidad que en ese momento tiene nuestro cerebro hace que se establezcan conexiones neuronales con mayor rapidez y eficacia que en etapas posteriores.

Áreas de la estimulación temprana

Para favorecer el desarrollo infantil, las actividades de estimulación temprana se dividen en las siguientes áreas.

  • Área cognitiva: relacionada con el proceso mediante el cual el niño va adquiriendo conciencia de sí mismo de los demás y del mundo en el que vive, incluye también el estilo que tiene para aprender, pensar e interpretar las cosas.
  • Área motriz: relacionada con las habilidades de movimiento, desplazamiento y coordinación que permiten al niño relacionarse con su entorno y tomar conciencia del mismo.
  • Área del Lenguaje: la que permite la comunicación del niño con su entorno. Incluye la capacidad comprensiva, expresiva y gestual.
  • Área socio-emocional: relacionada con la afectividad y la socialización, le permitirá saberse querido y capaz de relacionarse y compartir.

¿Cómo se realiza?

La estimulación temprana se basa sobre todo en la repetición sistemática y secuencial de determinados estímulos, a través de ejercicios y actividades lúdicas avaladas por estudios científicos previos, para favorecer el óptimo desarrollo y las funciones cerebrales pertinentes de bebés y niños pequeños.