Usamos cookies propias y de terceros para mostrar publicidad personalizada, consideramos que usted acepta su uso al navegar por el sitio. Información
envia

La Casa de las Chucherías

» » La Casa de las Chucherías

Había una vez en un pequeño poblado una niña llamada Elisa muy risueña y curiosa que vivía con su padre, su madre y su perro Simbá. Simbá siempre fue su estupendo compañero que la seguía a todas partes y con el que se sentía cómoda caminando.

Un buen día la pequeña Elisa y su perro Simbá se fueron al bosque a dar un paseo, ya que a ambos les gustaba estar fuera en la naturaleza descubriendo cosas y en ese camino se encontraron en el medio del bosque, una casa de chucherías.

En la casa de chucherías tenían de todo; caramelos, gomitas, dulces, tartas… ¡Todo el dulce que una niña de su edad quisiera tener en su mesa! Elisa aprovechando que había conseguido entrar en la casa cogió un trozo de tarda delicioso y se la comió.

Mientras en el poblado, al ver que la noche había caído y ni la niña ni el perro llegaron a aparecer su padre, comenzó a preocuparse mucho porque no sabía donde estaba su hija así que se fue por el bosque a buscarla de inmediato.

Elisa como estaba tan contenta comiendo en la casa, no se había dado cuenta de que era muy tarde y de que en casa podrían estar preocupados por ella pero… ¡algo pasó de repente!

La anciana que habitaba en la casa había regresado del frío de la calle y descubrió que se habían comido un trozo de tarde y quedó algo enfadada aunque al ver que se trataba de una joven niña con su perro, todo cambió.

La humilde anciana le dio otro trozo de tarta y un chocolate caliente y, para el pequeño Simbá, un vaso de agua mientras el padre seguía buscando hasta que descubrió a lo lejos la casa de chucherías en la que estaba su hija.

Llamaron a la puerta y, efectivamente el padre de Elisa había dado con el lugar en el que se encontraba su pequeña. La niña al ver a su padre lo abrazó con mucha fuerza y por fin volvió a casa pero no sin antes, prometer a la anciana una visita a la semana a su casa de chucherías.