Usamos cookies propias y de terceros para mostrar publicidad personalizada, consideramos que usted acepta su uso al navegar por el sitio. Información
envia

Cuento del muñeco de nieve

» » Cuento del muñeco de nieve

Había una vez unos ciudadanos muy amables de la ciudad de Nueva York que vivían en un tranquilo y apacible vecindario. Los ciudadanos se llevaban muy bien entre ellos y casi nunca se encontraban casos en el que hubiera actos violentos ni nada por el estilo más bien, era todo lo contrario.

Sin embargo, a este pequeño vecindario llegó una familia cuyos hijos habían expulsado del colegio en la otra ciudad por mal comportamiento. La aparición de estos chicos iba a cambiar las costumbres del lugar.

Esteban era un hombre muy reconocido vecino de la zona que destacaba por hacer los muñecos de nieve más originales de todos los vecinos. No obstante, todos le adoraban y siempre querían estar cerca de él.

El señor Esteban había estado trabajando durante todo el día en su muñeco de nieve, ya que era muy cerca de la fecha de Navidad y tenía que darse prisa. Pero cuando Esteban se levantó la día siguiente vio que su muñeco y todo su jardín estaba completamente destrozado.

Los nuevos chicos vecinos habían salido y al ver ese muñeco de nieve tan bien hecho quisieron fastidiarlo para que la persona que lo hizo, no pudiera disfrutar de sus días de Navidad.

Esteban que había trabajado muy duro durante días para conseguir el muñeco de nieve perfecto se acercó a la casa de los nuevos vecinos para hablar seriamente con sus padres y cuando llegó, se encontró a los dos hermanos que salían para una fiesta de recibimiento de otros chicos de su edad.

Cuando la madre de Esteban se enteró de lo que habían hecho sus dos hijos no se lo pensó dos veces y los castigó sin salir durante un mes para que aprendieran que así no podían seguir. Y los dos hermanos aprendieron la lección de una vez por todas.