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Barba azul

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Había una vez un hombre que tenía bonitas casas en la ciudad y en el campo, además de muchas riquezas y muebles de lujo así como carrozas doradas, pero tenía la desgracia de tener la barba de color azul, algo que le hacía tan feo que ninguna mujer se acercaba a él.

Una vecina suya tenía dos hijas muy hermosas a las que pidió matrimonio, pero ninguna de las dos quiso, porque era muy feo y porque ya estuvo casado en otras ocasiones y no se sabían dónde estaban aquellas mujeres.

Para convencerlas, Barba Azul se llevó a la familia y a algunas amigas de las chicas a uno de sus casas de campo, donde hicieron un montón de fiestas, bailes, meriendas, etc. Todo fue tan divertido que la menor de las dos hermanas empezó a enamorarse de Barba Azul.

Una vez que llegaron a la ciudad se casaron, y al cabo de un mes Barba Azul le dijo a su mujer que tenía que hacer un viaje largo de al menos 6 semanas, pero que durante su ausencia podía invitar a sus amigas.

Le dio las llaves de la casa de campo así como las de las habitaciones en las que guardaba todas sus riquezas. Le dio permiso para entrar en cualquier estancia de la casa salvo en un pequeño gabinete.

Al momento ya se encontraban todas las amigas junto a ella, y fueron recorriendo toda la casa para ver qué era lo que había. No obstante, la esposa no se divertía, ya que estaba obsesionada en saber qué guardaba en aquel gabinete. Finalmente no pudo evitar la intriga y entró en la habitación. Cuál fue su sorpresa cuando encontró que el suelo estaba lleno de sangre coagulada, y en las paredes yacían degolladas sus anteriores mujeres.

La llave acabó manchada de sangre, y como estaba encantada no había forma de limpiarla. Esa misma noche llegó Barba Azul del viaje y pidió a su mujer que devolviese las llaves, cosa que hizo pero al encontrarse tan nerviosa Barba Azul se dio cuenta de lo que había pasado.

En ese momento Barba Azul le dijo que tenía que morir por haber desobedecido. Le dejó unos minutos para encomendarse a Dios, tiempo que aprovechó la chica para llamar a su hermana con el fin de que avisase a sus hermanos.

El tiempo se cumplió y Barba Azul, cuchillo en mano, dijo a su esposa que bajarse o que de lo contrario subiría él.

Cuando la chica bajó, Barba Azul se dispuso a cortarle el cuello, pero justo en ese momento entraron sus hermanos y lo  ajusticiaron. Al no tener herederos, la muchacha heredó toda su fortuna, con la que todos vivieron felices todos juntos.